Punto en la información

En vías de consolidar la 4T

**Propongo cómo estrategia principal la posibilidad auténtica de discutir la construcción del modelo de producción de una economía social de cooperativismo y conformación de un mercado social, solidario, local y regional.

Por José Francisco Barragan

Debemos reconocer que el cambio que generó el triunfo de AMLO en 2018 trajo cambios importantes a la estructura burocrática del gobierno mexicano, pero no ha transformado ni el sistema político de partidos ni el modelo económico capitalista.

Cuando el movimiento social deja de ser el articulador de la directriz política de la izquierda en México a causa de la solución ofrecida por la política gubernamental, presenta una dicotomía que atiende lo que en algún momento se le denominó estado de bienestar pero por otro lado detiene el proceso de desarrollo social organizado.

Los medios de producción siguen estando en manos de la propiedad privada. La economía de éste país sigue dependiendo de la producción nacional de las empresas del sector privado y la inversión extranjera privada.

El sistema de partidos sigue impidiendo la democracia real de la participación ciudadana para presentar candidatos ciudadanos que no pasen por la aduana del registro de los partidos. En los últimos días el chantaje de los partidos minoritarios impiden una reforma electoral de alcances sociales de alto impacto.

Presento las consideraciones anteriores con el objetivo de tener una realidad objetiva que nos permita colocarnos en un tiempo político que nos tocó vivir para construir una estrategia en consecuencia.

Propongo cómo estrategia principal la posibilidad auténtica de discutir la construcción del modelo de producción de una economía social de cooperativismo y conformación de un mercado social, solidario, local y regional. Que en torno a ése proyecto económico se trabaje un proyecto político de toma del poder desde el partido morena buscando también modificar el actual sistema político de partidos.