La mujer y los hornos de barro en el Metepec Mágico
** “En las quemas de los hornos de barro, si entran las chavas que van a ver al novio se doblaban las piezas”: Teobaldo Hernández
** “El día que se iba a estrenar el horno se tenía que buscar padrinos”
En la primera parte de la entrevista al Maestro artesano Teobaldo Hernández, que nos recibió en su taller “El Sol”, nos comentó la relación que él tiene con el barro, acepto que para que le salieran bien las piezas platicaba con el barro, “ayúdame barrito, ayúdame, para que salga bien la pieza”.
Después nos platicó que hacían después de hacer un nuevo horno
“Se pegaba con el mismo lodo y se “torteaba” por dentro como si fuera un cuarto de casa, el día que se iba a estrenar se tenía que buscar padrinos, y poníamos: atole, tamales, cigarros, sus ceras. ¡Sí todo! mole, tamales y, principalmente se tenían que ir a traer al padre para que bendijera todo el horno”.
¿Maestro qué hacían en la primera “quema”?
“Lo más delicado era que entrarán mujeres en su “periodo”, usted ya sabe, si entraban y se estaba quemando de “grieta” (quemado de alta temperatura) se doblaban las piezas, o si entran las chavas que van a
ver al novio también se doblaban y se tenían que componer el horno.
Maestro ¿qué hacían con las piezas dobladas o mal hechas?
“Ya después se tenía cuidado y no dejaban entrar mujeres. Estas piezas se
ocupaban para cuando se curaba de espanto”. Terminó.
