Acompañamiento psicológico debe ser parte de tratamiento de pacientes con cáncer de mama

 

  1. El impacto que causa la noticia de saber que se padece cáncer de mama y el tratamiento que conlleva exigen atención psicológica, debido a que la paciente registrará sentimientos de incertidumbre, miedo, rabia, vergüenza, tristeza, enojo y en casos críticos, ansiedad y depresión. 

     

    Toluca, Méx. 10 de octubre de 2021. Las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama también tienen afectaciones en su salud mental y emocional, por lo que el acompañamiento psicológico y, en algunos casos, psiquiátrico debe ser parte del tratamiento médico, afirmó la responsable del Área de Psicología de la Clínica Multidisciplinaria de Salud de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Francisca Aurelia Ruiz Vázquez. 

    La universitaria indicó que el impacto que causa la noticia de saber que se padece cáncer de mama y el tratamiento que conlleva exigen atención psicológica, debido a que la paciente registrará sentimientos de incertidumbre, miedo, rabia, vergüenza, tristeza, enojo y en casos críticos, ansiedad y depresión, que a su vez provocarán síntomas como insomnio, exceso de sueño, disminución del apetito, bajo rendimiento, desinterés por realizar actividades cotidianas, cansancio, dolor de cabeza, irritabilidad e inseguridad, entre otras. 

    Cuando la ansiedad y la depresión son consideradas severas, manifestó, es necesario que el acompañamiento sea tanto psicológico como psiquiátrico, para que la paciente pueda enfrentar adecuadamente el proceso de la enfermedad y su tratamiento.  

    “Los médicos deben darle importancia al apoyo psicológico y recomendarlo a las pacientes, ya que el estado emocional influye directamente en el proceso, afrontación y recuperación de la salud”, aseguró.        

    En el caso de las mujeres que se someten a una mastectomía son constantes las conductas de irritación y aislamiento por la vergüenza, temor al rechazo por parte de las personas que las rodean, debido a que han tenido una baja en su autoestima que las lleva a tener miedo de mirarse al espejo, magnificar las cicatrices, ver una deformidad en el cuerpo, cambiar el estilo de ropa para ocultar la parte operada y  problemas sexuales, porque sienten que ya no son valoradas o importantes para su pareja. 

    En ese contexto, la psicóloga expresó que el acompañamiento es imprescindible para lograr una salud mental y estabilidad emocional que permita a la paciente afrontar el tratamiento. 

    Cuando la afectada está en la fase de las quimioterapias, que es considerada una de las partes más difíciles del tratamiento, es cuando requiere mayor atención psicológica, en el que también participe la familia o seres queridos que rodean a la paciente, porque es cuando se registra mayor deterioro emocional. 

    De manera general y en la medida de lo posible, la universitaria recomendó que no solo las personas que padecen cáncer de mama tengan un acompañamiento psicológico, sino también los familiares más cercanos, con la finalidad de entender el proceso al que se enfrenta la paciente y saber cómo apoyarla.