Para tiempos de pandemia: Gestionar emociones

Diana Laura Bruno Mejía /PSFMXVT (1)

  • Reconocer las emociones, ser conscientes de cuales son y  trabajar en la expresión adecuada permite un mejor equilibrio psicológico. 
  • Crear rutinas y hábitos nuevos, permite una mejor salud mental en tiempos de pandemia.

Las emociones forman parte del día a día, están presentes en todo momento e influyen de manera significativa a lo largo de la vida. Antes de la pandemia por Covid-19 saber gestionar las emociones fungía un papel muy importante en la vida de todo ser humano; la gestión emocional se entiende como la capacidad de responder a las demandas continuas del entorno de tal manera que en un ambiente social sea tolerable y lo suficientemente flexible como para permitir reacciones de emoción, pensamiento y comportamiento adecuados. De esta forma en la actualidad es fundamental para una existencia de sobrevivencia solidaria, sin embargo, la situación de confinamiento, y las medidas sanitarias estrictas, han aumentado la presencia de emociones relacionadas con el miedo, la tristeza y el enojo que pueden dificultar el manejo de la vida social, laboral, y familiar. Por ejemplo, un estudio sobre salud mental realizado por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR, 2020) en siete países, mostró que 51 por ciento de las personas encuestadas para esa investigación considera que la pandemia de COVID-19 ha incidido de manera negativa en su salud mental.

Para la mayoría de las personas esta situación ha sido muy difícil de afrontar, la Organización Mundial de la Salud (2016, citado en Secretaria de salud, 2020),  menciona que la amenaza a la seguridad y al funcionamiento normal del individuo y su comunidad se expresa, en más del 80 por ciento de las personas, con un incremento de síntomas que podrían menoscabar su salud mental, de modo que ha afectado en la población en general, mostrando un mayor impacto en los sectores en pobreza.

En situaciones derivadas de la pandemia, cada persona afronta las circunstancias de maneras diferentes, esto depende de los recursos personales para la interacción humana con los que cuenta. Por ejemplo, una persona que actualmente realiza trabajo desde casa puede adaptarse fácilmente si posee una correcta gestión emocional, mientras que otra que aún no logra desarrollar la habilidad de modulación emocional podría comenzar a presentar dificultad para concentrarse, fatiga crónica, alteraciones del sueño, e incluso malestares corporales derivados de la tensión constante. 

Actualmente el futuro de esta contingencia sanitaria es verdaderamente incierto, ya que no se sabe con certeza cuando acabará o simplemente si será posible que en algún momento se regresará a la “normalidad” que antes se conocía, por ello, es necesario adaptarse, aprender y reaprender cómo actuar para afrontar de manera favorable esta y otras crisis situacionales. Por lo que para mantener una buena salud mental es vital:

  1. Reconocer las emociones en el momento que aparecen. 
  2. Ser conscientes de su funcionamiento y de las consecuencias.
  3. Nombrar esa experiencia emocional para tomar consciencia de lo que se siente. 
  4. Trabajar la expresión adecuada para poder gestionarlas. 

Asi mismo es de gran importancia aprender a reconocer aquellas circunstancias y acciones que realmente están bajo el control de sí mismo, aceptando aquello que se puede o no resolver, mediante adoptar una actitud positiva hacia la solución del problema. Además, la autobservación positiva, permite mantener una actitud resiliente ante las adversidades, este tipo de observación consiste en reconocer las pequeñas o grandes cosas de cada día de vida, esto permite evitar caer en la queja constante, y repercusiones negativas en la salud física y mental. 

Es fundamental hacer un esfuerzo por ver más allá de lo evidente, dirigir toda la energía hacia aquello aprovechable en esta situación, mediante actividades sencillas pero vitales como las siguientes: 

  1. Crear rutinas y hábitos nuevos y saludables.
  2. Organizar las actividades diarias de manera consciente.
  3. Aprender a elaborar alimentación saludable.
  4. Practicar algún ejercicio o deporte.
  5. Leer un libro o escuchar un audiolibro. 
  6. Realizar una limpieza profunda del espacio personal, familiar y colectivo.
  7. Pasar mayor tiempo en familia. 
  8. Aprender otro idioma, o tomar algún curso de interés personal.
  9. Usar al menos quince minutos al día para meditar.

Acciones como las anteriores favorecen la vivencia de emociones positivas, ayudan a cuidar la salud física y mental. En estos tiempos de pérdidas, de constante cambio e incertidumbre, es necesario intentar reducir las emociones negativas generadoras de estrés y ansiedad.

Es una realidad que no se puede huir de la situación actual, pero si es posible que cada persona, dentro de su propio ritmo vital puede identificar oportunidades y crear un espacio seguro y cómodo para innovar, como bien mencionó el Dr. Viktor Frankl quien fue sobreviviente de varios campos de concentración durante la segunda guerra mundial: “Cuando la situación es buena, disfrútala, cuando la situación es mala, transfórmala, y cuando la situación no puede ser transformada, transfórmate”.

Si usted desea orientación respecto a la vivencia de emociones durante la pandemia puede consultar en los siguientes sitios:

Centro de integración Juvenil. FB: https://www.facebook.com/cijtoluca1

Línea de la vida. FB: https://www.facebook.com/LaLineaDeLaVidamx

  • Psicólogos Sin Fronteras México-Valle de Toluca tiene como propósito intervenir sobre la realidad del ámbito local e internacional, abordando las problemáticas sociales con un punto de vista crítico, comprometiéndose a mejorar esa realidad. https://www.facebook.com/PSFMXValledeToluca