La república es la forma que por excelencia conviene al capitalismo, decía Marx en “La guerra civil en Francia”
** Fue el propio exceso de la desmedida ambición de los dueños del dinero lo que generó la respuesta de los pueblos en cada nación, es ahí dónde nacen los gobiernos progresistas
Por Francisco Barragan
Cuando en 1989 el fin de las ideologías, se instaló cómo verdad,por la caída del muro de Berlín y posteriormente la caída del bloque socialista. El neoliberalismo se posesionó del mundo, quedando cómo único modelo económico viable para la humanidad.
En ése entonces el planeta se volvió unipolar y quedó bajó los designios del sistema capitalistas, los gobiernos de prácticamente todos los países ( salvo Cuba y China) se sujetaban a las decisiones de las políticas económicas del gran capital, dictadas desdé Washington, del FMI o del banco mundial. Tales definiciones económicas nunca trajeron beneficios a los pueblos del mundo.
Los años dorados del neoliberalismo nunca se vieron opacados por una respuesta organizada de la izquierda. Fue el propio exceso de la desmedida ambición de los dueños del dinero lo que generó la respuesta de los pueblos en cada nación, es ahí dónde nacen los gobiernos progresistas. Si bien se encarnan en personajes, se tienen que reconocer como producto de sus momentos históricos. Chávez en Venezuela, Evo en Bolivia, Lula en Brasil, los Kirchner en Argentina, Tabaré y Mujica en Uruguay, Correa en Ecuador, y últimamente en; Perú con Pedro Castillo, Honduras Xiomara Castro, en Chile Gabriel Boric, en Colombia Gustavo Petro y México con AMLO.
Mientras se hace más evidente la tesis de Lenin “sobré el imperialismo cómo fase superior del capitalismo” la concentración de la riqueza del mundo es cada vez más concentrada en unas pocas manos. A costa de la miseria y sufrimiento de millones y millones de seres humanos y a costa de la depredación y contaminación del planeta.
El agotamiento del modelo neoliberal demostró en su aplicación que sólo ha funcionado para un reducido y selecto grupo de la humanidad, es decir atenta contra la humanidad y la vida del mundo.
El mejor representante que tiene el neoliberalismo es Trump, ahora la derecha se ha extremado y se vuelve cada vez más cínica, evidentemente falsa, belicista, racista y rencorosa.
En su inevitable declive está dispuesta a hacer todo lo que esté a su alcance para conservar el control que le permita seguir conservando sus privilegios. De tal modo que su mecanismo han sido el control de los gobiernos de los estados nación.
Para los gobiernos progresistas el ejercicio del poder formal ha sido insuficiente para delinear o direccionar una distribución más justa de la riqueza.
El modelo económico y político vigente está diseñado para el beneficio de los grandes capitalistas. El papel del progresismo en el mundo no puede quedarse sólo en obtener el poder formal, está obligado a establecer un nuevo paradigma de ejercicio del poder público que tenga cómo objetivo primordial el bienestar de toda la humanidad en armonía con nuestra casa que es la naturaleza el cuidado del medio ambiente y en general de los ecosistemas de todo el planeta. Quizás será necesario empezar a discutir en todas las plazas públicas cuál deba ser el modelo económico que debiéramos dejar para las futuras generaciones. Seguramente habría que empezar analizando la definición de Rosa de Luxemburgo; “Socialismo o barbarie”
