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Analizan en la UAEMéx el papel de los cuidados en viviendas autoconstruidas del norte de Toluca

•          La conferencia “Cuidados y sostenimiento cotidiano para la habitabilidad de la vivienda autoconstruida en el Cono Norte de Toluca” formó parte del seminario “La vida en el centro. Cuidados, trabajos y bien común desde los territorios” de la UAEMéx.

🟢🟡 Texcoco, Méx. – 17 de mayo de 2026. La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), a través de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados y la Secretaría de Ciencia, realizó la conferencia “Cuidados y sostenimiento cotidiano para la habitabilidad de la vivienda autoconstruida en el Cono Norte de Toluca”, impartida por la Maestra en Estudios de la Ciudad, Ilse Ibeth Díaz Ramírez. La actividad formó parte del Seminario “La vida en el centro. Cuidados, trabajos y bien común desde los territorios”, desarrollado en el Centro Universitario UAEM Texcoco.

En el acto estuvieron presentes el encargado del despacho de la dirección del campus, Juvencio Hernández Martínez, así como integrantes de la comunidad universitaria.

Durante su intervención, Díaz Ramírez explicó que en México una parte significativa de las viviendas se origina a partir de procesos de autoconstrucción, impulsados principalmente por la necesidad de contar con un hogar. Este fenómeno, señaló, suele desarrollarse sin una planeación formal respecto a la ubicación o al acceso inmediato a servicios básicos.

“Las personas construyen en espacios que originalmente no estaban pensados para habitarse, pero que a partir de la organización comunitaria se transforman en lugares de vida. La habitabilidad se construye día a día; no es un estado fijo, sino un proceso continuo”, destacó.

Como parte de su investigación en comunidades como San Cristóbal Huichochitlán y San Pablo Autopan, la especialista describió estos territorios como “espacios negociados”, resultado de procesos de autogestión y del acceso gradual a servicios. Subrayó que el concepto de habitar trasciende lo físico, al implicar una dimensión social y simbólica relacionada con la apropiación del territorio, donde cada persona vive y construye su entorno de manera distinta, de acuerdo con su organización comunitaria y su experiencia cotidiana.

Entre los principales hallazgos de su estudio, señaló que el crecimiento de estas zonas responde a un patrón de poblamiento disperso, derivado en muchos casos de la fragmentación de parcelas ejidales originalmente destinadas a la actividad agrícola. Asimismo, explicó que la construcción de viviendas se caracteriza por su progresividad, el uso frecuente de materiales precarios y la presencia de redes de apoyo comunitario que facilitan el proceso.

“Los lazos de ayuda y parentesco son fundamentales en la construcción y el mantenimiento de la vivienda. También el papel de las mujeres es clave en el sostenimiento cotidiano del hogar, pues son quienes identifican y priorizan las necesidades de la vivienda”, afirmó.

Finalmente, Díaz Ramírez reflexionó sobre la autoconstrucción, señalando que, aunque suele percibirse como un desafío desde la planeación urbana, constituye una característica estructural de las ciudades en América Latina. “La autoconstrucción es una forma de hacer ciudad; es un proceso sociocultural que permite a las familias adaptarse y resolver sus necesidades habitacionales”, concluyó.

Fotografía ilustrativa tomada de la Red